.

Jenni Rivera: una vida llena de verdades y controversias

No sólo su final fue inesperado y trágico, toda su vida estuvo marcada por la lucha, el levantarse de las adversidades y darle la cara a las controversia.

Por Mandy Fridman / Huffington Post Voces

Jenni Rivera tenía tan solo 43 años cuando la muerte la encontró al caer el avión privado, en el que viajaba junto a su equipo de trabajo. Pero no sólo su final fue inesperado y trágico, toda su vida estuvo marcada por la lucha, el levantarse de las adversidades y darle la cara a las controversia, con su corazón y su boca llena de verdades.

Dolores Janney Rivera Savedra, como la bautizaron sus padres Rosa Savedra y Pedro Rivera, es la tercera de seis hermanos: Pedro, Gustavo, Lupillo, Juan y Rosy. Desde el vientre de su madre, la vida de la artista parecía estar perseguida por la muerte.

En el momento en que los Rivera, junto a dos de sus hijos en ese momento, deciden cruzar la frontera de México a Estados Unidos, doña Rosa descubre que está embarazada y aunque pensó en el aborto, su gran fe hizo que decidiera seguir con la gestación y arriesgarse a la gran travesía de cruzar el desierto con su hija en su vientre, quien meses después, el 2 de julio del 1969, nacería en Los Angeles.

Familia de gente trabajadora, pero muy humilde, Jenni y sus hermanos comienzan a trabajar en su adolescencia. A Los 14 años conoce a su primer esposo, Trino Marin, de quien queda embarazada a los 15 años. Convirtiéndose en el gran dolor de sus padres que la corren de la casa para que se fuera a vivir con su pareja.

Durante ocho años -lo que duró su primer matrimonio- su vida fue un infierno. Víctima de violencia física y psicológica trató de sacar adelante como pudo a sus tres primeros hijos: Janney, más conocida como "Chiquis", Jacqueline y Trino Angelo. Mientras estudiaba a escondidas para terminar el colegio y entrar a la universidad para los estudios de Administración.

EL INICIO EN LA MUSICA

Luego de dos intentos de suicidio, debido a la violencia familiar a la que era sometida, Jenni juntó valor y por fin decidió abandonar a su esposo y divorciarse. Terminó sus estudios y se aventuró en el negocio de bienes raíces, al tiempo que regresaba a la casa de sus padres y ayudaba a Don Pedro en los contratos de la pequeña disquera que había abierto llamada "Cintas Acuario".

Allí comenzó su gusto por la música. Ya su hermano Lupillo se había convertido en el elegido por la familia para ser el cantante y dedicarse a un género, que además era controvertido: los narcocorridos.

Jenni optó por solo grabar algunos temas para regalarle a su padre en sus cumpleaños, al mismo tiempo que cantaba en algunos bares de Los Angeles para ganar un dinero extra. En 1995, en uno de estos lugares conoce al que sería su segundo esposo, Juan López, con quien en un principio se fueron a vivir juntos. Pero a las semanas de mudarse, el nuevo galán es detenido y acusado de pasar indocumentados por la frontera a cambio de dinero.

Luego de cumplir una condena de seis meses, Jenni y Juan reanudan su relación de la que nació su hijo más pequeño Johnny Angelo. Pero el matrimonio no fue todo lo que se esperaba y a la infidelidad de él, que ella nunca perdonó, se le sumó el comienzo de su éxito como cantante.

Pese a que había grabado unos corridos y un homenaje a Selena y que llevaba un primer contrato con Sony Music, no fue hasta el 2000 que su carrera despegó de Fonovisa. El camino fue duro, pues al principio nadie creía en ella. Para la industria y el público ella era tan sólo "la hermana de Lupillo Rivera", quien sí estaba en la cima del éxito. Su primer disco con esta nueva compañía "Que me entierren con la banda" logra la atención de la gente.

LA TRAGEDIA DE MANO CON EL EXITO

Sin embargo, cuando por fin estaba logrando su sueño, un secreto familiar la sume en una fuerte depresión. Su hermana menor Rosy, le confiesa que tanto ella como las dos hijas mujeres de Jenni, habían sido abusadas sexualmente por varias años por Trino Marin, el primer esposo y padre de las niñas. Totalmente destruida y llena de furia, ese mismo día levanta una denuncia policial contra su ex que se declara prófugo.

No fue fácil el camino hacia la justicia, muchos años después y gracias a que sus hermanos se unieron para ofrecer una fuerte recompensa a quien diera información, Trino Marino fue detenido en el 2006 y después de un año que duró el juicio, fue declarado culpable de seis de los nueve cargos que se le imputaron en la Corte Superior de Long Beach, entre los que se mencionaron pedofilia, abuso infantil y evasión de la justicia.

Jenni ya se había convertido en "La Diva de la Banda", teniendo cinco exitosos discos aclamados por le público: "Se las voy a dar a otro", "Homenaje a las grandes", "Simplemente... La mejor", "Parrandera, rebelde y atrevida" y "Mi vida loca". Varias nominaciones a Premios Lo Nuestros, meses en los primeros lugares de la Lista Billboard y cuatro nominaciones a los Latin Grammy.

Pero el escándalo seguía siendo una constante en su vida. Su exesposo Juan López fue detenido y sentenciado a 10 años en prisión por ser encontrado culpable de los cargos de venta de drogas. Acusación que salpicó a Jenni pues comenzaron los rumores de que su ex se había culpado para salvar su imagen y que ella era quien estaba involucrada con los narcotraficantes, incluso dando fiesta privadas para ellos. Algo que de inmediato salió a desmentir con vehemencia.

Pese a que tuvieron un divorcio poco amigable donde ella debió terminar pagándole a él una cuota alimenticia, decidieron llevar la relación en paz por el hijo en común y muchas veces lo visitaba en la cárcel con el pequeño. Hasta que en el 2009, luego que se le negara atención médica dentro de la penitenciaría, López muere a causa de una pulmonía.

A medida que la popularidad de Jenni Rivera crecía y se convertía en la mujer más tocada de las radios tanto en Estados Unidos como en México, sus controversias iban a la par.

Como el haber golpeado con un micrófono a uno de sus fan en uno de sus conciertos, o tirarle una lata de cerveza a otro en la cabeza. Incluso la golpiza que le dio su hermano, Juan Rivera, a uno de sus seguidores que quiso subir al escenario y que le costó a detención policial a ambos: Juan y Jenni.

En la cumbre de su carrera llegaron sus discos más venidos: "Jenni" y "La Gran Señora" que le valieron el respeto del público.

En medio de las mieles del éxito, otra vez el escándalo empaña su vida, al salir a la luz un video donde se la ve teniendo sexo oral con un exnovio llamado Edgardo, antiguo músico de su banda.

Con una conferencia de prensa afronta la vergüenza en público y le pide disculpas, para meses después, golpea al protagonista de esta historia al encontrárselo en un palenque. Acto que le costó un juicio que perdió.

La oportunidad ahora llega en otros ámbitos: lanza su propia línea de ropa perfume y su reality show para la cadena Mun2 "I Love Jenni" donde todos fueron testigos de su vida y sobre todo su gran amor a sus hijos y como en verdad ellos siempre fueron su prioridad.

Esta historia apareció originalmente en Voces de Huffington Post.

Súscribase a nuestro  boletín informativo de Patch, que incluye alertas noticiosas. Búsquenos también en Facebook y en Twitter.

Boards

More »
Got a question? Something on your mind? Talk to your community, directly.
Note Article
Just a short thought to get the word out quickly about anything in your neighborhood.
Share something with your neighbors.What's on your mind?What's on your mind?Make an announcement, speak your mind, or sell somethingPost something
See more »